Una hamburguesa con queso Chazz de 150 gramos
Pa' La Panza

Visitamos Chazz y esto fue lo que nos Pareció

Si hoy se levantaron preguntándose ¿dónde comer hamburguesas gourmet en la Ciudad de México? Pues la primera respuesta que me viene a la mente es Hamburguesería Chazz, cuya página pueden encontrar en: www.chazz.com.mx.

Para mí, el Restaurante Chazz eran las hamburguesas a las que fui una sola vez en “Plaza Inn” a principios de los años noventa. Luego de aquellos lejanos días, pensé que habían desaparecido, hasta que las vi de vez en cuando aquí y allá. Pues recientemente me di la oportunidad de volver a ellas y darles otra oportunidad varias décadas después

¿Cómo llegar a Chazz?

Primero, lo primero, ¿dónde está Chazz hamburguesas? Pues tiene seis sucursales: Santa Fe, San Jerónimo, Coapa, Dakota, Santa Fe, Plaza Inn y Lomas Verdes. Nosotros fuimos al de Dakota, que está muy cerca del Word Trade Center, en la Plaza Dakota 95, planta baja.

Hay varias formas de llegar a Chazz. La primera y más fácil es en coche, entonces, si tienes coche puedes estacionarte ya sea dentro de la plaza, del WTC (que puede salir un poco caro) o en las calles de alrededor. Sólo considera que si vas entre semana hay que pagar parquímetro.

Ahora, si prefieres utilizar el transporte público, utiliza el metrobús ya que hay una estación sobre Insurgentes y sólo tendrías que caminar 5 minutos hasta la plaza. Recuerda tomar la línea roja del metrobús y bajarte en la estación Poliforum.

Letrero de chazz iluminado en el muro del restaurante que dice Happy Sports Hour
Un lugar para ver deportes, con interesantes descuentos durante partidos importantes

¿Vale la pena comer en Chazz Hamburguesas? 

Pues eso depende, Pao y yo salimos de ahí con diferentes experiencias. Primero les voy a contar la mía, que incluye un poco de mis viejos recuerdos noventeros.

Recuerdo que mi visita a Chazz hamburguesería en Plaza Inn cuando era apenas un niño me pareció completamente olvidable. Lo que más se me quedó es que había una barra de ensaladas y que la hamburguesa venía vacía para que tú le pusieras todo lo que quisieras de la barra. Esa era toda mi memoria y con esa memoria entré a Chazz México en esta ocasión.

Me encontré con un ambiente acogedor y divertido que me recordó a otros restaurantes deportivos como Boston’s Pizza, Chili’s o Hooters. Por todos lados había pantallas gigantes con partidos de fútbol, descuentos en cervezas y entradas típicas de aquellos que van a disfrutar de populares partidos deportivos. Entonces, en cuanto a ambiente, todo me pareció maravilloso.

Dos meseros y dos cocineros trabajando en la cocina de Hamburguesería Chazz
¡Los cocineros y meseros muy activos en la cocina!

Luego, me topé, en el menú, con que las Hamburguesas Chazz son artesanales. El pan lo hacen el mismo día, ahí mismo, en el restaurante. Además, todo lo hacen con los mejores ingredientes, su carne es de lo mejor y su barra de ensaladas es lo más fresco del mundo. Ah, en teoría todo sonaba maravilloso, así que pedimos, entre los dos, lo siguiente:

LO QUE PIDIÓ ENRI

  • Aros de cebolla.
  • Hamburguesa HTM de 150 gramos.
  • Sopa de la casa.
  • Limonada.

 LO QUE PIDIÓ PAO

  • Papas de camote frito.
  • Hamburguesa Smash ATM de Brisket.
  • Refresco refill.

Ahora sí, mi experiencia en Chazz hamburguesería mexicana, para luego darle la palabra a Pao y que les diga la suya.

La Opinión de Enri

Los aros de cebolla son gigantescos y el empanado es crujiente y uniforme. Fuera de eso, no saben a nada. Vienen acompañados de una salsa blanca de queso azul y una salsa roja de alitas. Si no sumerges los aros en una de esas dos salsas, no saben a nada. Yo utilicé mucho la salsa de alitas y eso mejoró notablemente la experiencia, aunque hay que preguntarse qué demonios está pasando cuando el sabor que domina y le da vida a unos aros de cebolla empanizados es la salsa.

Aros de cebolla de Chazz en un plato blanco, acompañado de dos diferentes salsas.
Aros de cebolla con salsa blanca de queso azul y salsa roja para alitas

Una de mis experiencias más comunes con limonada es que rara vez está en medio de los dos extremos: o es deliciosa o está aguada como si el limón fuera lo más caro del universo. Pues esta limonada estaba de ese lado… aguada. Muy aguada. Sabía a agua con un poquito de sabor de limón por ahí. El azúcar ni mencionarla, porque terminé sin saber si eso era una limonada o más bien agua alcalina para poner a trabajar de más a los riñones.

La sopa de la casa, aunque se supone que debía llegar primero, llegó al final. Me la comí después de la hamburguesa, pero se los cuento hasta después porque estoy escribiendo de Chazz hamburguesas artesanales y quiero que eso sea el final. Pues bueno, la sopa, primero que nada, viene en un platito hondo tan pequeño que por un momento pensé que me habían traído la del menú infantil. 

Sopa de la casa "Sopa Chazz", en un pequeño platón blanco.
La pequeñísima sopa de la casa

Entiendo que la sopa de pollo de “Chili’s” sea tan pequeña, porque viene incluida con otros platillos. Pero esta sopa “de la casa” es un platillo independiente de $150 pesos. Un caldo tlalpeño grande de Sanborns, Vips o semejantes, de tazón gigante y atascado de ingredientes cuesta $100 pesos, cincuenta pesos menos que un pequeñísimo plato de un caldo que sabe igualito a cualquier caldo de hongos de comida corrida, con un pedazo de pollo aquí y allá.

Igual es mi culpa por andar pidiendo sopas en una hamburguesería.

Finalmente llegamos a la Hamburguesa ATM, que significa “a tu manera”. Se llama así porque nada más eliges el peso de tu carne en gramos y lo demás se lo pones tú. Lo que te llega a la mesa es un pan hecho al momento con el pedazo de carne y queso derretido encima. Lo demás, desde las salsas, la lechuga, el jitomate o todo lo demás que llevan las hamburguesas clásicas, se lo pones en la barra de ensaladas. Por cierto, puedes ordenar sólo una “ensalada de la barra” y llenar tu plato varias veces con todo lo que hay ahí. O puedes pedir tu hamburguesa y meterle entre los panes todo eso de la barra.

Una hamburguesa con queso Chazz de 150 gramos
Hamburgueza Chazz ATM (a tu manera) de 150 gramos

¿Y qué hay en la barra? Pues lo típico: jitomate, lechuga, queso derretido, salsa BBQ, germen de alfalfa, limón, pepinos, pepinillos, zanahoria y esas cosas. También hay pastas, jamón en cuadritos, queso panela, varios tipos de cacahuates y nueces… supongo que esos ingredientes son para la ensalada, pero bien se los puedes echar a tu hamburguesa. Una vez que ya la tienes con todo lo que se te antoja, te regresas a tu mesa y te la comes. 

¿Qué tal esta Hamburguesa estilo americano en México? Pues si me preguntan, el pan estaba demasiado grande. Cuando el pan es lo que más te sabe de una hamburguesa es que tienes problemas.

Y me van a decir: “Bueno, pero el pan es artesanal y hecho ese mismo día”. Pues no parecía, parecía más bien pan de ayer. Se sentía como pan de ayer, se portaba como pan de ayer y sabía a pan de ayer. Y, mucho más importante, a pesar de todos los ingredientes, lo que más me sabía era el pan. Quizá debí pedir una hamburguesa de 10,000 gramos para que pudiera sentir la carne y no tanto el pan del día anterior.

¿Comí mal? No. ¿Comí bien? Tampoco. Mi experiencia fue completamente Meh. Lo único que me encantó fueron las “papas” de camote de Pao. De esas sí hubiera podido pedir diez órdenes. También me encantó el servicio, la chica que nos atendió fue atenta, sonriente, amable y eficiente, sin contar a otro muchacho que no sé qué era, pero que se acercaba constantemente a nuestra mesa para saber cómo estábamos y qué nos faltaba. En cuanto a servicio, ambiente, limpieza y tiempo de espera no tengo absolutamente nada de qué quejarme. De la comida sí, como ya lo han leído.

Papas de camote a la francesa Chazz.
«Papas» a la francesa de camote, si pueden pedirlas, pruébenlas porque están ¡buenísimas!

No me pareció la peor hamburguesa que me he comido en la vida, pero créanme cuando les digo que no voy a regresar corriendo a “Chazz”… Una vez cada treinta años parece ser una buena medida.

La Opinión de Pao

Pues bien, ahora me toca hablar de mi hamburguesa. Mis papas de camote, como dijo Enri, estaban de-li-cio-sas. No estaban grasosas, estaban frescas y estaban super bien condimentadas (créanme, esto es importante ya que las he intentado hacer y no siempre me quedan…)

Y luego mi hamburguesa. La Smash ATM me llamó la atención porque su carne es de Brisket, queso gouda y además tenía cebolla y tocino, algo que no tiene la ATM normal. Y honestamente, creo que mi hamburguesa estaba buena… claro que influye lo que le pongas. Pero esa carne tenía buen sabor, era suave y jugosa y, contrario a lo que le pasó a Enri, no me supo sólo a pan. La cantidad de carne estaba mejor distribuida y el pan me pareció meh. Yo no soy fan del pan brioche, siempre he pensado que su sabor es muy dominante.

Smash ATM en Chazz con Brisket
La Hamburguesa Smash venía con carne brisket, queso gouda, tocino y cebolla caramelizada.

Ahora, además de la barra de ensaladas, cuando te entregan tus platillos, te ponen en la mesa bastantes aderezos para que los pongas en tu hamburguesa. Entre ellos trajeron mostaza con miel y mostaza normal, BBQ picosa, mayonesa chipotle, catsup, Tabasco, salsa morita, y otras. Entonces se puede decir que su selección es bastante buena y amplia (excepto que no había mayonesa normal, a mí me dio igual pero, ¿y si no te gusta lo picoso?). 

Finalmente, puedo decir que yo comí bien. No creo haber comido la gran hamburguesa del siglo, pues son hamburguesas que puedes hacer cualquier día en tu casa. Coincido con que el servicio y el ambiente están super bien. Pero cuando la comida es bastante promedio y no hay mucho que destacar más que unas “papas” (camote) a la francesa, creo que debes de reconsiderar un poco si te das una vuelta.

Ah, pero en Google Maps tiene casi cinco estrellas, entonces puede ser que estemos amargados. Quizá puedan ustedes lanzarse a Chazz y dejarnos un mensajito en esta entrada en donde nos digan cómo les fue.

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1 comentario en “Visitamos Chazz y esto fue lo que nos Pareció”

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